Las inversiones financieras implican un elemento de riesgo. Para obtener más información, consulte la sección de advertencia de riesgos.

Infraestructuras: una clase de activos única

Para aquellos inversores que buscan flujos de efectivo a largo plazo con un bajo nivel de riesgo, las infraestructuras podrían ser una opción adecuada. Un entorno de bajos rendimientos pone de relieve las infraestructuras como fuente atractiva de rentabilidad ajustada al riesgo.

Como columna vertebral de cualquier economía moderna, las infraestructuras son un activo relativamente seguro. Al mismo tiempo, los gobiernos occidentales están comprometidos con el desarrollo de las infraestructuras para impulsar sus economías. No obstante, la mayoría son incapaces de financiar proyectos de infraestructura y recurren al sector privado en busca de ayuda. Debido a la retirada por parte de los bancos de su apoyo a la financiación de este sector para cumplir las normas más estrictas en materia de requisitos de capital, se produce una apertura para que los inversores institucionales participen en esta clase de activos única.

Las oportunidades surgen en muy diversos sectores, desde proyectos seguros en materia social, de servicios públicos y energía, hasta sectores de mayor riesgo, como los puertos y las telecomunicaciones. Se puede acceder al mercado mediante la inversión directa en proyectos o a través de fondos de deuda o capital. También hay oportunidades para coinvertir y crear carteras a medida. Para determinados inversores, un enfoque multigestor es más conveniente para diversificar el riesgo.

Aumentar los ingresos de la cartera

Los ingresos generados por los activos de infraestructuras son especialmente adecuados para satisfacer las necesidades de los inversores:

  • Los ingresos están a menudo vinculados a la inflación, lo que resulta ideal para los inversores con pasivos a largo plazo
  • Los flujos de efectivo pueden amortizarse, ofreciendo ingresos mejorados y continuos durante toda la duración de la inversión en lugar de un pago global al vencimiento, como es habitual en las inversiones de renta fija
  • Las estructuras normativas son favorables y, a menudo, están asociadas a servicios públicos y monopolios.

Por norma general, los valores de infraestructuras tienen una calificación crediticia de investment grade. Sin embargo, su naturaleza ilíquida a menudo permite a los inversores obtener mayores rendimientos que los activos de renta fija con calificaciones similares.

Riesgos

El valor de una inversión y cualquier ingreso derivado de la misma puede disminuir o aumentar, así como también fluctuar debido a los tipos de cambio y a la cotización de las divisas, por lo que es posible que los inversores no recuperen el importe invertido originalmente.

Cuando los fondos se invierten en bienes raíces o en infraestructuras, los inversores no siempre pueden cambiar de inversión o liquidarla cuando quieren, porque no siempre es posible comercializarlos fácilmente. En ese caso, podremos diferir una solicitud de cambio o liquidación de unidades. Por otra parte, los inversores también deben tener en cuenta que la tasación de los bienes raíces es generalmente una cuestión de opinión de los tasadores más que una cuestión fáctica.

RA17/1677/30112018 (6/7)