En la última edición de nuestra serie Compass, orientada al futuro, nuestros equipos de renta fija explican las tendencias que guían sus perspectivas para el primer trimestre de 2026 y las oportunidades más prometedoras, haciendo hincapié, como siempre, en la necesidad de que las carteras sean resilientes.
Lea este artículo para comprender:
- Por qué regiones y clases de activos se decantan nuestros “Matrix Pods” en el primer trimestre de 2026.
- Por qué la deuda de los Países Emergentes denominada en moneda local sigue pareciendo atractiva.
- Ante los máximos históricos de los mercados de crédito, por qué es fundamental centrarse en la resiliencia a la hora de seleccionar créditos.
Fixed Income Compass ofrece una visión estratégica y prospectiva de la renta fija global. Se basa en los conocimientos de nuestros “Matrix Pods”, que son grupos dinámicos y multifuncionales que reúnen a expertos en la materia, como gestores de carteras, estrategas, economistas y operadores. Esta estructura colaborativa permite obtener información macroeconómica integrada, tanto descendente como ascendente, haciendo posible que Compass brinde una perspectiva trimestral clara sobre el posicionamiento y los principales factores de riesgo.
Como complemento, SHIELD —nuestro marco Strategic, Hedging, Integrated Exposure y Loss Defence— refuerza la resiliencia de la cartera gracias a la especialización de nuestros equipos de Solutions, Core Income y Capital Opportunities, con el fin de diseñar estrategias de cobertura más coherentes y eficientes.
Introducción
En los primeros compases de 2026, un cambio silencioso pero significativo en la estructura del mercado está configurando nuestra forma de pensar sobre la resiliencia y las oportunidades disponibles en la renta fija. La situación desde el punto de vista de la liquidez sigue siendo favorable, pero la creciente concentración de estrategias de valor relativo altamente apalancadas y a corto plazo —los motores del alfa industrializada— está creando nuevas formas de fragilidad1. Su dependencia de la abundancia de liquidez y una volatilidad baja implica que la estabilidad en sí misma se ha convertido en un factor de riesgo compartido.
A medida que estas estrategias proliferan en las plataformas de hedge funds multigestor, se vuelven más propensas a evolucionar en la misma dirección al mismo tiempo. Esto significa que incluso pequeños cambios en la volatilidad, las primas por plazo (el rendimiento adicional que exigen los inversores por mantener bonos a más largo plazo) o los costes de financiación pueden desencadenar liquidaciones correlacionadas y magnificar la tensión en los mercados. Esta evolución estructural será fundamental para evaluar tanto el riesgo como las oportunidades este año.
En este entorno, tres tendencias guían nuestra perspectiva: el resurgimiento del “carry” como motor dominante de la rentabilidad, la normalización gradual de los ciclos de las políticas en todo el mundo y una estructura de mercado más procíclica en la que la confianza y la financiación refuerzan cada vez más la volatilidad
Nos decantamos por áreas en que los fundamentales son sólidos y la dispersión sigue estando infravalorada, como los bonos respaldados por activos (ABS), los mercados monetarios y la deuda de los Países Emergentes denominada en moneda local.
En los mercados desarrollados, la mayor claridad en las trayectorias de la inflación y las políticas crea oportunidades selectivas para poseer duración, donde las primas por plazo pueden normalizarse. Por el contrario, los mercados de crédito se encuentran cerca de sus valoraciones máximas, lo que limita el margen para una mayor compresión de los diferenciales y eleva la importancia de ser selectivos y de la resiliencia de los balances. Los países emergentes siguen ofreciendo ventajas estructurales en cuanto a rendimientos reales, dinámica fiscal y balances externos, lo que respalda una exposición selectiva a las economías con credibilidad política en proceso de mejora.
En todos los segmentos, mantenemos un alto nivel de atención a la liquidez, la resiliencia y la asunción selectiva de riesgos. Dada la creciente influencia de las estrategias que pueden evolucionar de forma sincronizada en situaciones de estrés, nuestro objetivo es elaborar carteras que se mantengan sólidas en regímenes tranquilos y que, al mismo tiempo, estén posicionadas para aprovechar los desajustes en caso de que cambie la dinámica subyacente del mercado.
En resumen, la aparente calma de los mercados no debe ocultar la estructura cada vez más reactiva que se esconde debajo. Incorporar la resiliencia al diseño de las carteras será esencial para obtener buenos resultados a medida que avance 2026 (véase la tabla resumen de Matrix Pod en la figura 1).
Figura 1: Matrix Pod summary – fixed income allocation overview
Note: Duration = A positive score indicates bond yields expected to fall, negative to rise. Curve = A positive score indicates a steeper yield curve expected, negative a flatter curve. The score-band widths proportionally weighted provide a conceptual guide to expected conviction dispersion, not a statistical model.
Source: Aviva Investors. Data as of January 2026.
Liquidity Pod: un optimismo selectivo
El equipo sigue mostrándose optimista, con una mayor convicción en los ABS y los mercados monetarios, una postura moderadamente alcista sobre los tipos a corto plazo del Reino Unido, un sesgo negativo hacia el crédito con grado de inversión y opiniones sin cambios acerca de los tipos de Estados Unidos y el euro, así como con los bonos garantizados, que se mantienen neutrales.
Macroeconomía y tipos de interés
Mantenemos un optimismo moderado en torno a los tipos a corto plazo del Reino Unido, respaldado por unos datos macroeconómicos más débiles de lo esperado y unas perspectivas de tipos terminales inferiores. Mantenemos una posición neutral sobre los tipos a corto plazo de Estados Unidos y la zona euro, ante unas señales heterogéneas sobre el empleo y la inflación.
Mercados monetarios
Ha aumentado la convicción sobre los diferenciales del mercado monetario, respaldada por la persistente demanda y el valor relativo cada vez más atractivo de los efectos comerciales y los certificados de depósito.
Bonos gubernamentales
Nos mostramos ligeramente optimistas sobre los diferenciales de la deuda pública británica ante las expectativas de una política más flexible, sin perder de vista los riesgos políticos. Nuestra postura es más neutral con respecto a los bonos estadounidenses. En cuanto a los bonos alemanes, mostramos un ligero sesgo corto debido a la expansión fiscal. Percibimos valor en los SSA franceses y belgas a corto plazo, pues cuentan con el respaldo de la solidez de la demanda, y nos decantamos por la deuda pública de soberanos europeos semicentrales frente a los periféricos (véase la figura 2)2.
Figura 2: European ABS becoming more attractive versus covered bonds (basis points)
Past performance is not a reliable indicator of future returns.
Note: All indices are in euro. RMBS = Residential mortgage-backed securities; auto: auto asset-backed securities. JP Morgan data for RMBS and autos, Barclays data for covered bonds.
Source: Aviva Investors, JP Morgan, Barclays. Data as of December 25, 2025.
Crédito y ABS
Mantenemos una visión positiva sobre los ABS, ya que el diferencial de los activos de renta fija con respecto a los bonos garantizados ha aumentado, y esperamos que los diferenciales se mantengan estables con los tramos preferentes bien protegidos. Percibimos oportunidades potenciales en los ámbitos de las obligaciones por préstamos para automóviles y garantizados. Nos mantenemos neutrales con respecto a los bonos garantizados en vista del reciente endurecimiento y la oferta del primer trimestre, mientras que el crédito con grado de inversión mantiene una tendencia negativa con unos diferenciales históricamente ajustados y un potencial alcista limitado.
Cómo afecta al posicionamiento y a la implementación
En general, el posicionamiento refleja un enfoque disciplinado hacia la captación de “carry” y la liquidez, en un contexto marcado por cambios paulatinos en las políticas y por la volatilidad del mercado.
Duration and Curve Pod: divergencia regional
El equipo ha ido reduciendo su sesgo alcista en las diferentes regiones, pero mantiene posiciones selectivas en Japón y Europa, en busca de rendimientos intermedios más altos. Ratificamos nuestra postura larga acerca de los tipos a corto plazo en el Reino Unido y esperamos mayores rendimientos a 10 años en Japón y Alemania a pesar de la evolución positiva del cuarto trimestre de 2025.
Perspectivas regionales
EE. UU.
Mantenemos una perspectiva positiva hacia el crecimiento de Estados Unidos, pero la incertidumbre del mercado laboral nos mantiene neutrales en cuanto a la duración y el posicionamiento de la curva. Dicho esto, percibimos riesgos sesgados hacia una curva más pronunciada, impulsados por posibles aumentos en las primas por plazo.
Europa
Mantenemos un sesgo hacia el pronunciamiento de la curva y una duración corta, en previsión de mayores rendimientos a medio y largo plazo, dada la favorable perspectiva económica y de mejora de la inflación. Esperamos rendimientos a largo plazo más altos, pues las emisiones pesan sobre los bonos alemanes, mientras que se espera que la reforma de las pensiones neerlandesas reduzca la demanda estructural de tipos a largo plazo.
Reino Unido
Seguimos siendo optimistas con respecto a los tipos del Reino Unido y esperamos tipos a corto plazo más bajos, con unos riesgos sesgados hacia nuevas rebajas en 2026. Durante el cuarto trimestre, pasamos de un sesgo hacia el pronunciamiento de la curva hacia una postura neutral, pues la reducción de las preocupaciones fiscales y un contexto de oferta más favorable deberían favorecer un buen rendimiento de la deuda pública británica a más largo plazo.
Dichos activos a 10 años tuvieron un buen cuarto trimestre impulsados por un nuevo aumento de las expectativas de flexibilización de la política monetaria, pero también por un presupuesto más equilibrado y un cambio en las emisiones del Tesoro británico, que ha hecho que su deuda pública supere a los tipos de los swaps (véase la figura 3).
Figura 3: Q4 2025 gilt rally decomposed (basis points)
Past performance is not a reliable indicator of future returns.
Source: Aviva Investors, Bloomberg. Data as of December 31, 2025.
Japón
Tras el reajuste de los tipos japoneses en el cuarto trimestre, consideramos que a corto plazo están valorados de forma razonable y viramos a una postura neutral. Los planes de expansión fiscal destinados a apoyar el crecimiento introducen un riesgo al alza para los rendimientos intermedios, lo que nos lleva a decantarnos por el pronunciamiento de la curva entre los vencimientos a dos y 10 años.
Canadá
Pasamos de un sesgo orientado al pronunciamiento de la curva a una postura neutral en Canadá, manteniendo una visión general neutral hacia los tipos. Nuestra hipótesis de referencia es que el Banco de Canadá mantendrá los tipos sin cambios, aunque persisten los datos contradictorios y los riesgos a la baja, incluso con unos mercados que descuentan posibles subidas del precio del dinero en línea con el cambio global en las expectativas para la política monetaria.
Cómo afecta al posicionamiento y a la implementación
Nos decantamos por un posicionamiento en tipos largos del Reino Unido y en determinadas estrategias que pronuncian la curva de Europa y Japón, teniendo en cuenta que, si bien continúan los temas del segundo semestre de 2025, las valoraciones se han vuelto más equilibradas.
Credit Pod: valoraciones en máximos
Los mercados de crédito se encuentran cerca de sus valoraciones máximas, lo que los hace vulnerables a una corrección del mercado. Tan solo esperamos un ligero aumento de los diferenciales, respaldado por un contexto macroeconómico todavía favorable, unos fundamentales estables y una demanda sólida. Sin embargo, el aumento de la oferta puede ejercer una presión creciente sobre los diferenciales de crédito.
Macroeconomía y fundamentales
El crecimiento mundial sigue siendo favorable y los fundamentales del crédito son sólidos, con debilidad principalmente en el petróleo y el gas debido a la caída sostenida de los precios, y en los productos químicos, por el exceso de oferta de China. Las tasas de impago son bajas, pero unas condiciones de financiación más favorables están fomentando una mayor asunción de riesgos, con una aceleración de las fusiones y adquisiciones, y de la inversión en inmovilizado para crecimiento, especialmente en los sectores tecnológico y sanitario. Esta evolución podría ejercer una presión marginal sobre los diferenciales.
Valoración y aspectos técnicos
Los diferenciales se mantienen cerca de mínimos históricos, lo que deja un margen limitado para una mayor compresión y crea una dinámica asimétrica de riesgo y rentabilidad. Los factores técnicos se ven respaldados por la sólida demanda de productos de crédito, especialmente en Estados Unidos, donde los rendimientos siguen siendo atractivos. Sin embargo, el aumento previsto de la oferta en los mercados de bonos con grado de inversión y de alto rendimiento en 2026 podría ejercer una presión cada vez mayor.
Perspectivas por clase de activos
Grado de inversión global
Las valoraciones están muy ajustadas, especialmente en el extremo largo de la curva, donde la relación entre riesgo y rentabilidad es deficiente. Las expectativas de excedente de rentabilidad son cercanas a cero, pues el “carry” se ve compensado por la ampliación de los diferenciales que se prevé.
El análisis de hipótesis de la figura 4 ilustra el impacto inmediato en la rentabilidad de las clases de activos que se muestran, en caso de que los diferenciales de crédito se amplíen o se reduzcan con una desviación típica con respecto a la media histórica. Se trata de “rentabilidades de choque” puras, sin incluir ningún rendimiento a plazo. La conclusión principal es que los bonos con grado de inversión y duración larga (BBB a 20 años) revisten muy poco potencial alcista y un potencial bajista muy significativo en comparación con la mayoría de las demás áreas de la renta fija, como los activos de alto rendimiento de los Países Emergentes. En el caso de estos últimos, no hay tendencias positivas seculares representadas en los datos, por lo que creemos que el resultado frente a las expectativas históricas mejorará.
Figura 4: A measure of resilience in fixed income markets (per cent)
Note: ICE BofA corporate indices.
Source: Aviva Investors, Bloomberg. Data as of December 31, 2025.
Alto rendimiento global
El equipo ha mejorado su opinión sobre los fundamentales de los bonos de alto rendimiento, que ahora es neutral, respaldados por unas perspectivas económicas estables y el desvanecimiento de las preocupaciones por los aranceles que lastraron la confianza en 2025. La deuda corporativa de alto rendimiento de los Países Emergentes se ve ligeramente favorecida frente a la de mercados desarrollados, dados sus fundamentales más sólidos y la dinámica de la oferta.
Cómo afecta al posicionamiento y a la implementación
Preferimos mantener una beta limitada en la cartera en vista de los estrechos diferenciales y la asimetría entre riesgo y rentabilidad. Hacemos hincapié en la resiliencia y la selección de créditos como factor clave para la rentabilidad. Las concesiones de las emisiones nuevas pueden ofrecer valor táctico, mientras que seguir temas como las emisiones relacionadas con la inteligencia artificial (IA), los factores técnicos y la dinámica de la liquidez podría contribuir a mejorar la rentabilidad.
“Deuda privada: la prima por iliquidez sigue siendo una fuente clave de valor relativo”
La deuda privada sigue siendo atractiva, respaldada por unos tipos más altos durante más tiempo y fuertes rendimientos integrales. Si bien los diferenciales del crédito cotizado se redujeron drásticamente tras el “Día de la liberación”, la deuda privada se ajustó de forma más gradual, manteniendo la prima por iliquidez por encima de su media a largo plazo.
En el tercer trimestre de 2025, las primas por iliquidez subieron de 74 a 92 puntos básicos, lo que subraya el atractivo estructural del crédito privado con grado de inversión3. A pesar del aumento de la competencia, la disciplina en la suscripción y la selección de sectores siguen siendo fundamentales.
Emerging Markets Pod: sobreponderar la moneda local
El equipo mantiene su clara preferencia por la moneda local frente a la moneda fuerte, respaldada por unos fundamentales sólidos y una relación favorable entre riesgo y rentabilidad. Aunque el crédito sigue siendo una apuesta cautelosa, la ralentización de la ampliación de los diferenciales está dando lugar a valoraciones más equilibradas, respaldadas por un “carry” atractivo y una volatilidad moderada.
Macroeconomía y fundamentales
Las condiciones globales siguen siendo favorables para los países emergentes, con una inflación que continúa normalizándose y unas posiciones fiscales en general resilientes. El equipo ha mejorado ligeramente las puntuaciones de los tipos de los Países Emergentes, en reflejo del margen para una mayor flexibilización de la política monetaria en 2026. Los fundamentales del crédito siguen siendo sólidos, aunque es poco probable que se repita la ola de mejoras de calificación que vimos en 2025. El riesgo de impago es bajo, pero el aumento de la asunción de riesgos por parte de las empresas y de la inversión en inmovilizado justifican seguir los acontecimientos.
Valoración y aspectos técnicos
Los diferenciales de crédito de los Países Emergentes se encuentran en su nivel más bajo desde la crisis financiera mundial, lo que limita su valor total de mercado, especialmente en el segmento del grado de inversión, donde las curvas son planas y la relación entre riesgo y rentabilidad es deficiente. Las valoraciones del alto rendimiento son más equilibradas, respaldadas por el “carry” y una volatilidad moderada, si bien el valor significativo se limita a oportunidades idiosincráticas. Los factores técnicos siguen siendo favorables para los mercados locales.
Perspectivas por clase de activos
Deuda de los Países Emergentes en divisa local
Las perspectivas para esta clase de activos siguen siendo positivas, sustentadas sobre balances sólidos, altos rendimientos reales y un dólar más débil. La infraponderación estructural y los flujos positivos refuerzan los argumentos a favor de una posición sobreponderada.
Divisas de los Países Emergentes
El dólar sigue sometido a presión a medio plazo por el deterioro de los fundamentales de Estados Unidos, lo cual favorece las posiciones cortas frente a las divisas de los Países Emergentes. Las divisas de los Países Emergentes deberían beneficiarse de la baja volatilidad, el crecimiento global positivo y los favorables términos comerciales. Nos decantamos por las divisas con alto “carry” y fundamentales ascendentes sólidos, como la lira turca y la libra egipcia, junto con divisas como el real brasileño, el rand sudafricano y el peso mexicano (véase la figura 5).
Figura 5: Brazilian real’s FX carry-to-volatility ratio moving back toward all-time highs (ratio)
Past performance is not a reliable indicator of future returns.
Note: The FX carry‑to‑volatility ratio is calculated as the annualised interest rate differential (carry) divided by the annualised volatility of the currency pair, in this case Brazilian real versus US dollar. A higher ratio implies better risk-adjusted returns – good carry with lower volatility risk.
Source: Aviva Investors, Bloomberg. Data as of January 14, 2026.
Deuda soberana de los Países Emergentes
Los fundamentales siguen siendo sólidos, pero las valoraciones están muy ajustadas y los diferenciales de crédito soberano de los Países Emergentes se encuentran en su nivel más bajo desde la crisis financiera mundial. El alto rendimiento ofrece valor selectivo en emisores idiosincráticos como Ucrania, Argentina y Senegal. El grado de inversión se enfrenta a un aplanamiento de la curva y a una posible emisión a largo plazo a principios de 2026, lo cual añade riesgo de oferta.
Cómo afecta al posicionamiento y a la implementación
El equipo mantiene una inclinación por la sobreponderación en los mercados locales de los Países Emergentes y una postura cautelosa hacia el crédito soberano en moneda fuerte, con una exposición selectiva al alto rendimiento en el caso de las oportunidades idiosincráticas. La atención se centra en la liquidez y la resiliencia, al tiempo que se supervisan los motores temáticos, como los factores técnicos, los patrones de emisión y la dinámica de los tipos globales. Cualquier retroceso significativo del mercado debe considerarse una oportunidad para aumentar la exposición.
SHIELD: los principales riesgos que tener en cuenta y cómo los gestionamos
Si bien la hipótesis de referencia en el mercado de tipos sigue siendo una evolución delimitada y potencial de menor volatilidad, el principal riesgo para las carteras es el paso hacia rendimientos más bajos y un aplanamiento alcista, especialmente si se dan perturbaciones en el crecimiento. Nos inclinamos por estrategias como los “receiver spreads”, que pueden proteger frente a un reajuste a la baja de los tipos propiciado por el crecimiento.
En cuanto al crédito, aunque el equipo espera un aumento moderado de los diferenciales con el tiempo, siguen existiendo riesgos geopolíticos extremos. Además de mantener saldos de efectivo más elevados y una posición en beta neutral, buscamos formas de incorporar protección barata contra riesgos extremos en los principales índices de crédito cuando disminuya la volatilidad materializada.
Dado que los riesgos de los Países Emergentes están cada vez más vinculados a posibles perturbaciones en el crédito de los mercados desarrollados, aspiramos a proteger las carteras mediante un enfoque equilibrado: utilizando coberturas de crédito de bajo coste y determinadas estrategias de divisas para protegernos de la fortaleza del dólar. De este modo, nos procuramos protección eficaz contra las caídas sin erosionar significativamente el “carry”.