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Las ciudades del futuro

¿Cómo serán las ciudades en el año 2050?

Las inversiones en el mercado privado de hoy darán forma a las ciudades de 2050. Analizamos cuál podría ser el resultado y qué dificultades y oportunidades conllevan.

Lea este artículo para comprender:

  • Las principales tendencias y metas para que las ciudades de 2050 gocen de salud y resiliencia
  • Las oportunidades en activos inmobiliarios y de infraestructura
  • Algunos de los problemas pendientes para los retornos de la inversión

El mundo está en constante cambio. Como decíamos en un artículo reciente, está cambiando a causa de varias tendencias a largo plazo que influyen en múltiples aspectos de nuestras sociedades y economías (véase Megatendencias: por qué hay que tener en cuenta las tendencias al invertir en los mercados privados).

Según las previsiones actuales, en 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ciudades1. Además, los factores humano, climático y de biodiversidad están interconectados, sobre todo en las ciudades. Las ciudades van a tener que adaptarse al cambio climático y evolucionar para proteger a sus habitantes y reducir el riesgo de agitación social. Y con el envejecimiento de la población, tendrán que estar más preparadas para personas de menor movilidad, así como aumentar la productividad de la población activa para compensar su declive. También tendrán que promover tanto la salud como el bienestar, y proteger y recuperar la biodiversidad. Las nuevas tecnologías tienen una gran capacidad para ayudar a alcanzar esas metas, pero hace falta planificación por parte de las autoridades municipales.

Esto crea un conjunto de oportunidades de inversión, desde infraestructura de IA hasta la adaptación climática del sector inmobiliario, la industria de bajas emisiones y las biociencias. También conlleva riesgos específicos, como fenómenos meteorológicos extremos y riesgo tecnológico.

Al mismo tiempo, la inversión puede ser una fuerza que ayude a definir el entorno de 2050, no solo para aprovechar potenciales beneficios, sino para crear ciudades más saludables, resilientes y sostenibles. En los mercados privados, las decisiones que tomen los inversores actuales son las que darán forma a las ciudades de 2050, y también las posteriores, dada la longevidad de las infraestructuras y los bienes inmuebles. A pesar de que hay bastante incertidumbre, esto también significa que los inversores tienen más oportunidades para decidir cómo quieren contribuir a moldear el futuro.

Para alimentar el debate, vamos a explorar cómo podría ser la ciudad ideal de 2050 desde varias perspectivas. A continuación analizaremos cuatro sistemas con el potencial de atender las necesidades de los habitantes de la ciudad del futuro y de obtener beneficios económicos: el entorno construido, la energía, el transporte y las comunicaciones.

Cómo podrían ser las ciudades en el año 2050

Nuestra investigación en megatendencias refleja que, en muchos países, el envejecimiento de la población está transformando las necesidades de la sociedad. Eso significa que, para 2050, las ciudades tendrán que tener más residencias para la tercera edad, por ejemplo. Desarrollarán espacios para actividades sociales, transportes más seguros y más soluciones de movilidad para facilitar el acceso de los mayores a las instalaciones.

El crecimiento de las clases medias está transformando la economía

Al mismo tiempo, el crecimiento de las clases medias está transformando la economía. Podría impulsar las áreas comerciales y hacer que los espacios se enfoquen más a los servicios, desde entretenimiento y cultura hasta espacios verdes. En la misma medida en la que crece la urbanización, también lo hacen las residencias unipersonales y las preferencias por la sostenibilidad y la ecología2, lo que tendrá un impacto en la configuración residencial de las ciudades, que evolucionará hacia unidades más pequeñas destinadas a una sola persona en edificios energéticamente eficientes y sin emisiones.

El aumento de las regulaciones al carbono en todo el mundo, aunque varían entre países, seguramente implicará que más inmuebles de nueva construcción (residenciales, de oficinas, comerciales e industriales) sean energéticamente eficientes y eviten las emisiones. Podrían construirse usando métodos avanzados de fabricación y automatización, desde impresión 3D hasta nanomateriales, tecnologías que transforman las capacidades de producción3.

Las ciudades serán resilientes

En un estudio de 2021, Adaptation Without Borders señaló que la densidad de población en zonas de alto riesgo, como terrenos inundables o islas, aumenta el riesgo de las ciudades de padecer fenómenos meteorológicos extremos en comparación con regiones menos pobladas. Una inundación podría poner en peligro a los vecinos, dañar infraestructuras y contaminar las fuentes de agua potable. El efecto isla de calor, con sus altas temperaturas, también podría perjudicar tanto a los habitantes como a las infraestructuras4.

En todo el mundo, las grandes ciudades van a tener que adaptarse y hacerse resilientes ante fenómenos meteorológicos extremos

En todo el mundo, las grandes ciudades van a tener que adaptarse y hacerse resilientes ante estos riesgos. Para 2050, muchas más zonas urbanas tendrán diques rompeolas, más árboles y zonas verdes para reducir las temperaturas, e infraestructura que absorba crecidas fluviales (ciudades esponja como el parque de West Gorton en Manchester)5. Las áreas más cercanas al agua podrían no considerarse aptas para la construcción inmobiliaria y quizá se transformen en espacios públicos verdes o azules (un espacio azul es una zona al aire libre en la que predomina el agua6).

Algunas ciudades, como Phoenix (Arizona, EE. UU.), han empezado a invertir en prepararse para un aumento de temperatura, con iniciativas que van desde aumentar los árboles y las zonas sombreadas hasta repensar las maneras de construir. Esto podría atraer negocios e inversión a largo plazo, dado que a las empresas les interesa operar en lugares resilientes7.

La acción climática cambiará las ciudades

El grupo C40 Cities aglutina 97 ciudades que abogan por la reducción de emisiones de combustibles fósiles a la mitad antes de 2030, el incremento de la resiliencia y el fomento de la acción climática a nivel municipal8. Trabajan en todas las áreas que afectan a los entornos urbanos, desde la adopción de energías renovables hasta la gestión de residuos. El progreso en la implementación de su agenda no solo transformará las ciudades participantes en la iniciativa, sino que también abrirá camino a las demás9.

El Green and Healthy Streets Accelerator de C40 transformará las oportunidades de los inversores en infraestructuras

Al margen de los edificios, el Green and Healthy Streets Accelerator de C40 va a transformar las oportunidades para los inversores en infraestructura, con la adaptación de los trazados urbanos y el transporte público, la mejora de las zonas peatonales y los carriles bici, el aumento de la flota de autobuses no contaminantes y la creación de zonas de bajas emisiones10.

La coalición también pretende facilitar el acceso a la naturaleza en las zonas urbanas. Una de sus iniciativas consiste en hacer que entre el 30 y el 40% de la superficie de la ciudad sea verde o permeable, plantando árboles en las calles y diseñando parques, vegetación integrada en edificios, zanjas de percolación, estanques de retención y sistemas de agricultura urbana regenerativa. La alternativa es hacer accesible una zona verde o azul a 15 minutos a pie o en bicicleta para el 70% de los residentes11.

Las ciudades serán más saludables

La Red Europea de Ciudades Saludables de la OMS lleva 35 años haciendo énfasis en la salud pública a nivel municipal.

La Red Europea de Ciudades Saludables de la OMS define las ciudades saludables como aquellas que generan confianza y resiliencia dentro de las comunidades

"La red define las ciudades saludables como aquellas que generan confianza y resiliencia dentro de las comunidades, invierten en las personas y promueven la inclusión. Se asegura de que las comunidades participen en las decisiones que afectan a dónde y cómo viven, a sus bienes y servicios comunes, lo que incluye sanidad y bienestar", explica Kira Fortune, responsable de Ciudades Saludables, Promoción de la Salud y Bienestar en la oficina regional europea de la OMS.

"Los legisladores y las alcaldías de la Red Europea de Ciudades Saludables de la OMS asumen compromisos claros y prácticos para priorizar la salud en todos los ámbitos: aportan un liderazgo político visible, trabajan con las alcaldías y designan adalides políticos para asegurar que se persiga ‘la salud en todas las políticas’, sean de planificación, transporte, vivienda, medioambiente o servicios sociales", añade.

"Desde el momento de la solicitud de adhesión, se requiere que los miembros presenten planes de desarrollo para una ciudad saludable, o bien estrategias, políticas o cualquier documento equivalente que confirme que la salud es un aspecto integral del desarrollo de la ciudad", dice.

El entorno social, físico y cultural de las ciudades debe ser accesible para todos y promover el bienestar, y la planificación urbana debe incorporar tanto la salud como la sostenibilidad12. Con respecto al envejecimiento de la población en Europa, la Red de Ciudades Saludables recomienda que los municipios desarrollen infraestructuras seguras con especial énfasis en la accesibilidad y la conectividad, lo que también se refiere al transporte público y la inclusión digital13.

Las ciudades se centrarán en instalaciones accesibles

Todas esas tendencias están orientadas a la disponibilidad de actividades sociales, transportes más seguros y soluciones de movilidad, pero también edificios sostenibles y zonas verdes y azules, así como salud e inclusividad. El modelo de la ciudad de los 15 minutos de Carlos Moreno propone una posible solución para el diseño urbano que cumpla muchos de esos requisitos.

Para 2050, una ciudad europea saludable pondrá la salud y la equidad en el centro de todas sus políticas

La idea es ofrecer a todas las zonas densamente pobladas una amplia variedad de servicios urbanos a un máximo de 15 minutos a pie o en bicicleta. El otro punto clave del modelo es que los barrios de este tipo deben ser lo bastante abundantes para que el grueso de la población pueda acceder a uno de ellos14. Eso significa más inversión en desarrollo inmobiliario asequible pero de alta densidad, lo que supone una dificultad en el mercado actual.

De todos modos, alcanzar este objetivo reduciría la necesidad de desplazarse, lo que a su vez reduciría la contaminación atmosférica y lumínica, e incluso la densidad de carreteras, al tiempo que dejaría espacio libre para áreas peatonales, vías ciclables y zonas verdes y azules. También podría provocar un descenso en los accidentes de tráfico15.

"Para 2050, una ciudad europea saludable pondrá la salud y la equidad en el centro de todas sus políticas", espera Fortune. "Las personas vivirán en barrios de 15 minutos, en los que las necesidades del día a día están a poca distancia y las calles son seguras para peatones, ciclistas y transporte limpio. Los hogares serán asequibles, eficientes y accesibles, y la asistencia primaria y los servicios sociales se centrarán tanto en la prevención y el bienestar como en el tratamiento".

Inversión en el entorno construido

Para construir esas ciudades saludables, resilientes, sostenibles e inclusivas, lo primero que hay que tener en cuenta es la vivienda.

"En varios países la prensa habla mucho de la 'crisis de la vivienda'", dice Jonathan Bayfield, director de análisis del sector inmobiliario en Aviva Investors. "Puede referirse a distintos problemas: la baja calidad de las viviendas, su asequibilidad, distribución y oferta".

Señala que es ahí donde los inversores institucionales pueden desempeñar un papel fundamental, promoviendo viviendas de alta calidad y gestionadas profesionalmente para alquileres a largo plazo. Esto es especialmente relevante en zonas de alta demanda y poca disponibilidad de suelo.

A largo plazo, creemos que se requerirá capital público para hacer frente a los problemas de asequibilidad en ciudades de todo el mundo

"A largo plazo, creemos que es necesario capital público para hacer frente a los problemas de asequibilidad en ciudades de todo el mundo", dice.

Añade que un factor clave que debe observarse en ciertos países es el envejecimiento de la población, lo que podría transformar considerablemente las ciudades. Por ejemplo, la sanidad y el cuidado de la tercera edad podrían convertirse en uno de los sectores laborales más demandados, como ya sucede en buena parte del interior de los Estados Unidos. Esto probablemente traiga de la mano un aumento de las residencias para la tercera edad, lo que requerirá significativas inversiones y construcción.

Entre tanto, aunque los estudios demográficos en materia de vivienda para estudiantes arrojan previsiones positivas para la próxima década, Bayfield vaticina problemas en 2050 para muchas economías occidentales, como las de la UE o el Reino Unido.

Y lugares como los centros comerciales necesitarán adaptarse a los nuevos usuarios, competir con nuevas formas de entretenimiento y, probablemente, empezar a incorporar usos residenciales. 

Como resultado, Gregor Bamert, Head of Real-Estate Debt en Aviva Investors, dice que las consideraciones clave en su clase de activos serán su ubicación y su uso actual, pero también su potencial de adaptación.

"Por ejemplo, si miramos la financiación respaldada por Shaftesbury Capital en el entorno de Carnaby Street en Londres, vemos que los edificios sobre los que tenemos garantía abarcan tiendas, ocio, oficinas y viviendas, y están constantemente cambiando y adaptándose. Las iniciativas climáticas y de biodiversidad que implementa el promotor nos aportan confianza sobre préstamos de vencimiento a diez años o más", dice.

Espacios verdes

Los edificios de cero emisiones son un área de interés clave, sean para viviendas, oficinas o cualquier otro uso. A corto plazo, Bayfield dice que los equipos inmobiliarios de Aviva Investors se están centrando en desarrollos de cero emisiones, es decir, edificios que usan únicamente energías renovables, como el 101 Moorgate, un bloque de oficinas del centro de Londres17.

El objetivo del sector será reducir las emisiones durante la construcción, apuntando a la neutralidad en carbono para 2050

"En algunas de nuestras inversiones en residencias unifamiliares en el Reino Unido, nos hemos asociado con Octopus Energy, que garantizan energías 100% renovables y son productores además de proveedores", dice Bayfield. "Octopus instala paneles solares y baterías. Los inquilinos usan la energía verde en sus hogares, y Octopus le vende el excedente a la red eléctrica en horas punta, lo que utiliza para entregar energía a coste cero18.

A largo plazo, Bayfield dice que el objetivo del sector será reducir las emisiones durante la construcción, apuntando a la neutralidad en carbono para 2050. Para muchos, la investigación aún está en pañales, pero los promotores se están centrando en materiales con baja huella de carbono, desde acero verde hasta madera, pasando por impresión 3D con materiales sostenibles.

Otro aspecto en el que se centrarán es ofrecer espacios verdes, desde tejados verdes hasta superficies permeables. Al ser sumideros de carbono, ayudan a alcanzar ese cero neto, pero también contribuyen a la planificación urbana y al desarrollo de la resiliencia. Los espacios verdes pueden ser clave para reducir riesgos de inundación y el efecto isla de calor, lo que crea valor para los inversores y podrían ayudar a levantar edificios y barrios más atractivos.

La energía, el transporte y las comunicaciones ofrecen oportunidades

Estas consideraciones también abren posibilidades para invertir en infraestructura.

Si mucha más gente se establece en las ciudades, la inversión en infraestructura será imprescindible para que esos entornos funcionen

"Hay mucho interés en considerar las ciudades por lo que son", dice Darryl Murphy, Managing Director for Infrastructure en Aviva Investors. Sobre todo en los países en desarrollo, la urbanización es motor del crecimiento económico y de la clase media. Por tanto, es una prioridad para muchos Gobiernos. Y si mucha más gente se establece en las ciudades, la inversión en infraestructura será imprescindible para que esos entornos funcionen".

En una tendencia similar, las ciudades de los mercados desarrollados compiten por atraer residentes y crecimiento económico. "El Reino Unido es un buen ejemplo", dice Murphy. "Manchester, Leeds, Glasgow y Bristol compiten por atraer habitantes, industria e inversión para generar valor económico".

Para conseguirlo, Murphy dice que las ciudades necesitan desarrollar planes locales de infraestructura que repliquen y adapten planes nacionales a nivel municipal. Así, los inversores pueden tener una visión más clara sobre cómo encajan los diferentes requisitos.

Tranvías, trenes y automóviles

"El primer punto clave es la interacción entre transporte y vivienda", dice Murphy. "¿Prefieres centros animados donde vivan las personas, o un mundo en el que vivan a las afueras de la ciudad? Si decides construir la mayor parte de la vivienda en las afueras, tendrás que diseñar sistemas de transporte para llevar a la gente al centro.

"La alternativa es invertir en vivienda en el centro y, al mismo tiempo, en transporte público municipal, que en este escenario es clave", añade.

Para incentivar que la gente camine o vaya en bicicleta, y para los ayuntamientos que quieran desarrollar ciudades de quince minutos, es igual de importante integrar estrategias de vivienda, planificación urbana (por ejemplo, calles, aceras y carril bici) y transporte público. Tienen que preguntarse dónde vive la gente, dónde trabaja y qué instalaciones utiliza para diseñar un ecosistema en el que todo quede a 15 minutos de distancia en bicicleta.

Para incentivar que la gente camine o vaya en bicicleta, es igual de importante integrar estrategias de vivienda, planificación urbana y transporte público

"Nuestro marco a nivel de activos para invertir en alquiler unifamiliar en las afueras se enfoca en la proximidad a instalaciones clave, como escuelas, centros sanitarios, tiendas, oportunidades de empleo, fuerza económica y enlaces de transporte a otros lugares de trabajo", dice Bayfield.

Y, para crear las ciudades del futuro, la descarbonización del transporte es otra consideración importante, no solo en lo respectivo al transporte público —como tranvías o autobuses eléctricos—, sino a la hora de designar zonas de bajas emisiones, tarifas de congestión y, sobre todo, el número y las ubicaciones de puntos de carga para vehículos eléctricos.

Bayfield añade que los vehículos autónomos podrían cambiar el entorno urbano. Primero, podría darse un escenario optimista en el que los taxis autónomos reemplacen a los automóviles personales, aunque eso todavía está por ver. Segundo, con los automóviles autónomos, pueden ponerse almacenes en cualquier sitio, sin necesidad de que estén cerca de zonas densamente pobladas.

"En la actualidad, las empresas de reparto a domicilio tienen preferencia por determinadas ciudades europeas porque tienen acceso a gran parte de la población durante el turno de un repartidor", dice Bayfield. "Pero con camiones autónomos eso ya no hará falta, porque quitamos de la ecuación el cansancio del repartidor".

Los almacenes y los automóviles autónomos podrían descentralizarse y trasladarse más cerca de las ciudades. Esto transformaría el panorama, porque pondría presión sobre el terreno, al mismo tiempo que impulsaría las inversiones en infraestructura y energía para la carga de vehículos eléctricos y desarrollo digital y en la nube para los vehículos autónomos.

Energía descentralizada y distribuida

Esto continuaría la tendencia que llevamos viendo bastante tiempo hacia una sociedad más digital y conectada. Desde el punto de vista de las inversiones, el contexto respalda la asignación de capital a la infraestructura de conexiones de fibra óptica.

El elemento más importante para gestionar la oferta y la demanda es el desarrollo de redes inteligentes

Además, los proveedores de servicios digitales y de inteligencia artificial (IA) querrán construir centros de datos en las ciudades o cerca de ellas, para minimizar la latencia. Al igual que sucede con los vehículos autónomos, esto probablemente pondrá presión sobre el terreno, incentivando al mismo tiempo las inversiones en redes de fibra y en energía.

En efecto, las sociedades digitales conectadas mediante transportes eléctricos y autónomos requerirán más y más energía, gestionada de manera inteligente y, en la medida de lo posible, protegida de factores geopolíticos y de los fenómenos meteorológicos. Murphy explica que, si bien la estrategia energética no deja de ser un tema de política nacional, los ayuntamientos pueden y deben pensar en las mejores maneras de administrar la oferta y la demanda locales.

"Las ciudades tienen terrenos con paneles solares, contadores inteligentes y puntos de carga de vehículos eléctricos, de modo que están gestionando microrredes eléctricas", dice. "Ahora bien, aunque hace años que se alaban las virtudes de la energía distribuida, todavía no se ha llevado a la práctica. A mi entender, el elemento más importante para gestionar la oferta y la demanda es el desarrollo de redes inteligentes".

Aún quedan retos

Como se ha hablado en una serie de mesas redondas con personalidades de la industria que ha organizado Aviva Investors en 2024 y 2025, hay barreras significativas a la inversión en los sectores que afectan a las ciudades, desde retrasos en la planificación hasta requisitos legales19,20,21.

Las políticas de apoyo son especialmente importantes, como dice Fortune, de la OMS: "Los mayores riesgos para la consecución de los objetivos de 2050 son las prioridades políticas a corto plazo o la falta de compromiso político, una mala coordinación entre sectores, desastres climáticos que reviertan los avances y patrones de desarrollo que intensifiquen la desigualdad o desplacen a grupos vulnerables", dice.

Los mayores riesgos para la consecución de los objetivos de 2050 son la falta de compromiso político, desastres climáticos y patrones que intensifiquen la desigualdad o desplacen a grupos vulnerables

Murphy añade que también puede ser complicado, sobre todo para las ciudades, encontrar fuentes de ingresos para atraer inversión. Según un informe de 2023 de la OCDE sobre la financiación de ciudades, la inversión pública dirigida puede servir como catalizador de la inversión privada, pero los ayuntamientos deben poner sobre la mesa una serie de políticas e instrumentos que resulten atractivos a diferentes inversores, desde caseros particulares hasta instituciones. Esto les permitiría satisfacer distintos grados de gasto, desde la inversión necesaria para levantar un parquecito hasta la que requeriría un gran sistema de transporte público22.

En el informe se señalan cuatro tipos de instrumentos que pueden atraer la inversión privada: impuestos, tasas y cargos a la promoción inmobiliaria, gestión estratégica de los derechos de construcción y del terreno, subsidios e incentivos fiscales, y modelos de asociación entre los ayuntamientos y el sector privado. Para poder pagar todo eso, el dinero tiene que salir de algún sitio.

Murphy explica que gran parte de los beneficios de la infraestructura municipal llegan a muy largo plazo, y no siempre son líquidos. Una parte vendrá en forma de mayores ventajas económicas y sociales. Las ciudades pueden imponer cargos y tasas municipales a los negocios para obtener retornos de inversión, pero otras fuentes de ingresos, como el cobro por servicios, puede que se decidan a nivel regional o nacional, no municipal.

La captura de valor del suelo es otra posibilidad que señala el informe de la OCDE, puesto que una inversión en infraestructura urbana de calidad puede aumentar dicho valor. De todos modos, Murphy sostiene que los mecanismos de captura son difíciles de monetizar.

"Es algo que, como sociedad, nos cuesta desde hace años", dice. "Desde el punto de vista del inversor, hay interés en hacerlo, pero debemos empezar a reconocer los problemas locales que acarrea este tipo de financiación".

¿Un futuro mejor?

Las múltiples iniciativas y coaliciones municipales llevan a cabo sus planes, y la asociación con inversores puede ayudar a abordar problemas y crear modelos que reporten una rentabilidad sólidas rentabilidades. La inversión privada puede ayudar a formar ciudades prósperas para 2050, trabajando con los ayuntamientos e impulsando las soluciones del futuro.

Referencias

  1. “World urbanization prospects 2025: Summary of results”, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, División de Población, 2025.
  2. “Survey shows households are willing to shift to greener lifestyles but that cost and convenience are key”, OCDE, 13 junio 2023.
  3. AIQ Editorial Team, “Megatendencias: por qué hay que tener en cuenta las megatendencias al invertir en los mercados privados”, Aviva Investors, 27 junio 2025.
  4. Frida Lager, et. al., “A Just Transition for Climate Change Adaptation: Towards Just Resilience and Security in a Globalising World”, Adaptation Without Borders, 1 abril 2021.
  5. Cllr Tracey Rawlins, “Manchester’s ‘sponge park’”, UK:100 knowledge hub, 28 septiembre 2023.
  6. Environment agency, “Blue space - the final frontier”, GOV.UK, 4 agosto 2021.
  7. Attracta Mooney, “The world is struggling to halt climate change. But can it adapt?”, Financial Times, 10 noviembre 2025.
  8. “C40 net zero carbon buildings accelerator”, C40 Cities, consultado el 3 de noviembre de 2025.
  9. “C40 renewable energy accelerator”, C40 Cities, consultado el 3 de noviembre de 2025.
  10. “C40 green and healthy streets accelerator”, C40 Cities, consultado el 3 de noviembre de 2025.
  11. “C40 urban nature accelerator”, C40 Cities, consultado el 3 de noviembre de 2025.
  12. “What is a healthy city?”, Red de Ciudades Europeas Saludables de la OMS, a día 4 de noviembre de 2025.
  13. “Enabling age-friendly environments for healthier lives across Europe”, Red de Ciudades Europeas Saludables de la OMS, a día 4 de noviembre de 2025.
  14. “The 15-Minute City: Putting people at the center of urban transformation”, 15 CITY, a día 4 de noviembre de 2025.
  15. Dan Luscher, “Vision Zero: The ‘keystone habit’ for reimagining our transportation system”, 15 febrero 2023.
  16. Jonathan Bayfield, “Des res: Opportunities in rental housing for institutional investors”, Aviva Investors, 25 enero 2024.
  17. “101 Moorgate: The City of London’s newest sustainable scheme”, Mace, consultado el 4 de diciembre de 2025.
  18. “Aviva Investors & Packaged Living bring Octopus Energy’s ‘Zero Bills’ tariff to UK rental portfolio”, Aviva Investors, 21 octubre 2024.
  19. Louise Wihlborn, et. al., “Descarbonización de la energía: retos y soluciones”, Aviva Investors, 28 abril 2025.
  20. Louise Wihlborn y Richard Butters, “Decarbonising transport: Five key challenges and how to overcome them”, Aviva Investors, 26 noviembre 2024.
  21. Louise Wihlborn y Mikhaila Booth, "Decarbonising buildings: Five barriers and how to overcome them", Aviva Investors, 28 enero 2025.
  22. “Financing Cities of Tomorrow: G20/OECD Report for the G20 Infrastructure Working Group under the Indian Presidency”, OCDE, 2023.

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