El Reino Unido es uno de los grandes generadores de ideas del mundo, pero demasiadas de sus empresas más prometedoras han tenido que buscar capital en el extranjero para crecer. Los inversores institucionales tienen una oportunidad única de financiar la siguiente etapa de esa historia de crecimiento y obtener atractivas fuentes de rentabilidad a largo plazo.
Lea este artículo para comprender:
- Dónde se encuentran las oportunidades para invertir en innovación
- Por qué los innovadores del Reino Unido se enfrentan a un déficit de financiación para la expansión de las empresas
- Cómo el capital riesgo puede cubrir ese déficit y ofrecer una rentabilidad diversificada a los inversores
Pocas economías convierten la investigación en innovación con tanta fiabilidad como el Reino Unido. Ocupa el sexto lugar entre 139 economías en el Índice Global de Innovación y el cuarto puesto a nivel mundial en resultados de innovación, una medida de la eficacia con la que una economía convierte su inversión en investigación en resultados de alta calidad.1 Dos de sus universidades, Cambridge y Oxford, se encuentran entre las cinco mejores del mundo, y diecinueve figuran entre las 200 mejores a escala global.2 Londres es la quinta ciudad del mundo en cuanto a startups y la única ciudad europea entre las 20 primeras a escala mundial. Además, Cambridge y Oxford conforman otros clústeres de auténtico prestigio mundial.3
La capacidad de innovación del Reino Unido tiene un importante valor económico. El valor empresarial combinado del ecosistema de startups del Reino Unido ha pasado de unos 252.000 millones de dólares en 2017 a aproximadamente 1,3 billones de dólares en 2026, lo que lo convierte en el tercero más valioso del mundo.4 El Reino Unido alberga alrededor de 150 «unicornios» y más de 25.000 startups financiadas, y el capital riesgo ha aportado de forma constante entre el 40% y el 50% de la financiación total de las startups durante la última década.5
Figura 1: Total value of UK startup ecosystem, 2017-2026 (US$bn)
Source: Dealroom, Combined enterprise value UK startup ecosystem, as of June 2026.
Mientras tanto, una ola de reformas en el sistema de pensiones busca canalizar el capital a largo plazo hacia activos productivos no cotizados. El contexto político está impulsando la inversión nacional precisamente en el tipo de empresas de alto crecimiento que el capital riesgo busca financiar. Para los inversores institucionales que sopesan dónde invertir durante la próxima década, resulta difícil ignorar la convergencia de una de las economías más innovadoras del mundo y un entorno de políticas favorable.
El déficit estructural de financiación
Sin embargo, aunque el Reino Unido destaca en la creación de empresas, no es tan eficaz a la hora de hacerlas crecer. Aunque las startups británicas en fases tempranas suelen disponer de suficiente financiación nacional, sigue existiendo una brecha de capital en las rondas de crecimiento más avanzadas. En estas etapas, las empresas necesitan inversiones más cuantiosas para expandirse y mantener su sede en el Reino Unido. Se trata del tan comentado «déficit de expansión», cuya naturaleza es estructural más que cíclica.
La naturaleza del problema se hace patente al analizar la procedencia del dinero. Casi tres cuartas partes de la financiación de capital riesgo obtenida en el Reino Unido durante el último año procedieron de inversores extranjeros, y solo Estados Unidos representó cerca de la mitad de ese total.6 La cuestión no radica tanto en el tamaño de los fondos británicos individuales como en la profundidad y la madurez del mercado que los respalda: aunque el tamaño medio de los fondos del Reino Unido y de Estados Unidos es, en términos generales, comparable, el ecosistema estadounidense puede movilizar capital a gran escala de una forma que el Reino Unido aún no puede igualar. En 2025, el 97% de la inversión de capital riesgo estadounidense se destinó a operaciones superiores a 25 millones de libras; el mercado británico sigue inclinándose hacia las fases iniciales, con una capacidad limitada para inversiones en etapas posteriores.
La consecuencia es que muchas empresas británicas prometedoras se ven obligadas a depender de inversores extranjeros, a ralentizar sus planes de crecimiento o a salir del mercado antes de lo que lo harían en otras circunstancias. Cada uno de estos desenlaces supone la exportación de una parte del valor que estas empresas crean. La oportunidad para el capital institucional nacional consiste en cubrir ese vacío en las fases más avanzadas, reteniendo una mayor parte del potencial alcista en el país al tiempo que se accede al potencial de rentabilidad de las empresas en su etapa de mayor crecimiento.
Por otro lado, hay indicios de que el mercado está madurando tanto en calidad como en tamaño. La captación de fondos de capital riesgo en el Reino Unido alcanzó los 7.200 millones de libras en el primer trimestre de 2026, su mejor trimestre desde mediados de 2022. Esto permitió a Reino Unido mantenerse a la cabeza de las clasificaciones europeas, con Londres concentrando alrededor del 85% del total.7 Además, los inversores están aplicando un mayor escrutinio, y las empresas llegan al mercado con modelos de negocio más claros y una economía unitaria más sólida. Se están cerrando menos operaciones, pero estas tienden a ser de mayor envergadura y de mayor calidad.
Figura 2: UK VC funding over time (US$bn)
Source: Dealroom, UK VC funding over time, as of June 2026 (US$ bn).
Financiación productiva y el Acuerdo de Mansion House
El capital riesgo encaja perfectamente en la ambición del Gobierno de canalizar más ahorro a largo plazo hacia la economía productiva. Las empresas respaldadas por capital riesgo sustentan actualmente más de 378.000 puestos de trabajo en el Reino Unido, y más de 9.000 empresas de alto crecimiento reciben actualmente dicho tipo de financiación en sectores que van desde la atención sanitaria hasta la fabricación avanzada.8
El marco de las políticas ha evolucionado rápidamente. En mayo de 2025, diecisiete de los mayores proveedores de pensiones de empresa (entre ellos, Aviva), que gestionan alrededor del 90% de las pensiones de aportación definida de los ahorradores activos, firmaron el Acuerdo de Mansion House. Estas instituciones se han comprometido de forma voluntaria a invertir al menos el 10% de sus principales fondos predeterminados en mercados privados para 2030, destinando al menos el 5% del total al Reino Unido.9
La dirección que seguir está clara: una reasignación estructural hacia activos no cotizados, con un claro sesgo nacional
Se espera que el Acuerdo inyecte alrededor de 25.000 millones de libras en la economía del Reino Unido. Se basa en el Pacto de Mansion House de 2023, en virtud del cual los signatarios se comprometieron a invertir al menos el 5% de los fondos de aportación definida predeterminados en acciones no cotizadas, incluidos el capital riesgo y el capital de crecimiento.10
Para el mercado institucional, el rumbo a seguir está claro: una reasignación estructural hacia activos no cotizados, con un sesgo nacional explícito, respaldada por el Gobierno y liderada por el sector. El capital riesgo es uno de los principales beneficiarios, ya que ofrece exactamente la combinación que buscan los responsables de las políticas, a saber, capital de crecimiento a largo plazo para empresas nacionales innovadoras.
Los sectores que impulsan la innovación en el Reino Unido
La innovación no se distribuye de manera uniforme, lo que significa que un inversor disciplinado debería concentrarse en áreas en las que el Reino Unido cuenta con ventajas genuinas y duraderas. En nuestra opinión, destacan cuatro sectores, cada uno de ellos respaldado por una demanda estructural y una amplia cantera de talento nacional.
Ciencia y tecnología avanzada
Este es el motor de la innovación del Reino Unido. Las empresas con un gran patrimonio de propiedad intelectual, a menudo surgidas de la investigación universitaria, abarcan áreas como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, la computación cuántica y las ciencias de la vida. La solidez de las universidades del Reino Unido y de los principales clústeres de innovación de Londres, Cambridge, Oxford y Mánchester confiere a este sector una gran profundidad, y es hacia donde se dirige actualmente la mayor parte del capital riesgo.
Clima y sostenibilidad
Las empresas de este sector abordan retos climáticos, medioambientales y sociales: tecnologías de descarbonización, productos y servicios que apoyan la transición hacia las cero emisiones netas, las finanzas verdes y la movilidad social. Esta transición representa una de las mayores reasignaciones de capital de la historia económica moderna, y la amplitud del tema abarca tanto la innovación en fase inicial como la ampliación a escala industrial de soluciones probadas.
Tecnología sanitaria
La tecnología sanitaria aplica nuevas herramientas para mejorar los resultados y la prestación de la atención sanitaria, incluyendo terapias digitales, detección precoz y atención preventiva. Es de esperar que la combinación del envejecimiento de la población, la presión sobre los sistemas sanitarios y la base de investigación clínica del Reino Unido genere un impulso favorable duradero.
Tecnología financiera y de seguros
El Reino Unido, y Londres en particular, es un centro mundial de servicios financieros. Las empresas de tecnología financiera y de seguros compiten con los proveedores consolidados mediante nuevas tecnologías y propuestas, entre las que se incluyen la financiación integrada, la digitalización de los seguros, los nuevos modelos de gestión patrimonial y los activos digitales. La solidez de la infraestructura de servicios financieros del Reino Unido, su credibilidad normativa y un conjunto cada vez mayor de clústeres regionales proporcionan a los inversores nacionales una ventaja en materia de información y redes de contactos en este sector.
El papel del capital riesgo en una cartera diversificada
La razón más obvia para invertir en capital riesgo es su potencial de rentabilidad. En los horizontes temporales a largo plazo que se adaptan a esta clase de activos, el capital riesgo del Reino Unido ha generado múltiplos atractivos en comparación con otros mercados privados. Si se toma como referencia la relación entre el valor total y el capital aportado a empresas creadas entre 2002 y 2020, el capital riesgo del Reino Unido obtuvo un múltiplo mediano de 1,48, por delante de las infraestructuras, la deuda privada y el sector inmobiliario, y solo superado por el capital inversión.11 Se trata de rendimientos a largo plazo y poco líquidos, pero, para los inversores capaces de mantener sus posiciones a lo largo del ciclo, la recompensa por su paciencia ha sido real.
Figura 3: UK total value to paid-in capital multiples by private asset class, 2002-2020 vintages (median)
Source: British Business Bank, UK Venture Capital Financial Returns 2025, December 2025.
La segunda razón es la diversificación. Los rendimientos del capital riesgo dependen de la ejecución específica de cada empresa y de temas estructurales a largo plazo, más que de los factores a corto plazo que mueven los mercados cotizados. Esto convierte a esta clase de activos en un complemento útil para las posiciones existentes en capital inversión y mercados privados en general. Los largos periodos de tenencia asociados al capital riesgo también contribuyen a amortiguar el efecto de la volatilidad a corto plazo dado que el valor se materializa a lo largo de años, en lugar de trimestres.
El tercer factor es el acceso. Una parte significativa del crecimiento de la economía se genera ahora en manos privadas, y las empresas siguen sin salir a bolsa durante más tiempo. El capital riesgo ofrece exposición a temas de crecimiento estructural en una fase y de una forma que los mercados cotizados no ofrecen. Cabe destacar que la tecnología avanzada y la inteligencia artificial representaron el 63% de la financiación de capital riesgo del Reino Unido en 2025, alrededor de 5.000 millones de libras de los 8.000 millones de libras invertidos, concentrados en empresas con propiedad intelectual sólida y tecnología escalable. Se trata de temas a los que una cartera institucional podría tener dificultades para acceder de otro modo.
Cómo pueden acceder los inversores al mercado
Las estructuras «evergreen» se han convertido en un trampolín natural para los inversores que se inician en esta clase de activos
Existen varias vías de acceso a esta clase de activos, dependiendo del punto de partida del inversor, así como de sus necesidades de gobierno y liquidez. La inversión indirecta —a través de fondos externos especializados— ofrece una exposición diversificada y acceso a gestores y a un flujo de operaciones a los que sería difícil llegar directamente, y constituye una forma lógica de adquirir una exposición inicial. Invertir junto a estos gestores permite a los inversores concentrar el capital en oportunidades elegidas, al tiempo que se aprovecha la experiencia de un gestor principal. La inversión directa, normalmente en fases más avanzadas, ofrece el mayor control y las comisiones más bajas, pero es la más exigente en cuanto a los recursos y la experiencia necesarios.
Para los inversores que se inician en esta clase de activos, las estructuras «evergreen» se han convertido en un trampolín natural. A diferencia de los fondos con capital fijo tradicionales con una vida útil fija, los vehículos «evergreen» invierten de forma continua y están estructurados para adaptarse mejor a las necesidades de liquidez de los inversores a largo plazo, como los planes de pensiones. Estas estructuras permiten que el capital paciente respalde a empresas de alto crecimiento sin comprometerse con un calendario rígido de retiradas y distribuciones.
Gestión del riesgo en el capital riesgo
Las empresas en fase inicial y en crecimiento tienen un historial operativo limitado y, en ocasiones, modelos de negocio aún por demostrar. Además, dependen de sucesivas rondas de financiación, se enfrentan a rápidos cambios tecnológicos y a la competencia, y pueden resultar difíciles de valorar. Las inversiones son ilíquidas y a largo plazo, y deben entenderse como un compromiso plurianual más que como una exposición negociable. El momento de la salida depende de condiciones de mercado que escapan al control de cualquier inversor.
El riesgo se gestiona en la elaboración de la cartera, más que con una única medida de protección
Dado que la inversión es a largo plazo e ilíquida, debe primar la disciplina del gestor, mediante un proceso mejorado de evaluación y diligencia debida antes de comprometer el capital. A partir de ahí, el riesgo se gestiona en la elaboración de la cartera, más que con una única medida de protección. La diversificación entre empresas, fases de desarrollo y años de constitución reduce el riesgo de concentración, una cuidadosa selección sectorial centra el capital donde la convicción es la mayor y la diversificación geográfica amplía el abanico de oportunidades.
En nuestra opinión, combinar inversiones directas e indirectas es una forma eficaz de mejorar la diversificación. Nuestra estrategia se distribuye con un 70% aproximadamente destinado a inversiones directas y un 30% a fondos de terceros. Nos decantamos por la exposición indirecta en las fases iniciales, de mayor riesgo, para distribuir el riesgo y obtener un flujo de operaciones, mientras que concentramos la inversión directa en empresas en fases más avanzadas, en las que podemos evaluar negocios individuales con mayor confianza.
Lo que buscamos en las inversiones
Una estrategia de capital riesgo creíble se basa en algo más que el capital. Comienza con la captación de oportunidades: un equipo especializado, centrado en unos pocos sectores determinados en los que cuenta tanto con experiencia como con una amplia red de contactos para identificar y conseguir las operaciones adecuadas. Ese enfoque es lo que permite una convicción genuina en el momento de la inversión.
La selección se basa entonces en la calidad de la empresa: modelos de negocio escalables, un liderazgo excepcional y una capacidad ejecutiva demostrada. El capital más útil es el activo, no el pasivo: apoyar a las empresas de la cartera directamente y a través de una red de expertos en la materia, de modo que el gestor contribuya a la creación de valor en lugar de limitarse a financiarla. La estructuración y los periodos de tenencia se establecen teniendo en cuenta la naturaleza a largo plazo de esta clase de activos, y el valor se materializa a lo largo de los años.
En resumen: financiar la siguiente fase de crecimiento
El hilo conductor de todo esto es un único desajuste. El Reino Unido genera innovación de primer orden, pero históricamente ha financiado de forma insuficiente la fase en la que esa innovación se expande, dejando gran parte de la financiación de las fases posteriores y una parte considerable del valor creado en manos de inversores extranjeros. Las reformas de las pensiones y una agenda más amplia de financiación productiva están desviando el capital a largo plazo precisamente hacia esta parte del mercado, en un momento en que el ecosistema de capital riesgo del Reino Unido es más grande, más disciplinado y de mayor calidad.
El capital riesgo es un motor de rentabilidad a largo plazo y un auténtico factor de diversificación
Para los inversores institucionales, el argumento se basa en dos ideas que van de la mano. El capital riesgo es un motor de rentabilidad a largo plazo, con múltiplos históricamente atractivos y acceso a temas de crecimiento estructural que no están disponibles en los mercados cotizados, y además constituye un auténtico factor de diversificación cuando se aborda con el horizonte temporal y una estructura de cartera adecuados. También es una forma de participar directamente en el crecimiento del Reino Unido, financiando a las empresas que podrían marcar el rumbo de la economía en la próxima década, en lugar de ver cómo ese valor se crea y se capta en otros lugares.
Referencias
- Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, índice mundial de innovación de 2025, septiembre de 2025.
- Center for World University Rankings, Global 2000 List, junio de 2026.
- PitchBook, VC ecosystem rankings, noviembre de 2025.
- Dealroom, Venture capital in the UK, junio de 2026.
- Dealroom, Combined enterprise value of the UK startup ecosystem, junio de 2026.
- NatWest, Bridging the scale-up funding gap: a market snapshot, enero de 2026.
- KPMG, London megadeals signal a new phase for UK venture capital, abril de 2026.
- UK Private Capital, Majority of UK venture capital investment heads to deeptech and AI, mayo de 2026.
- Gobierno del Reino Unido, Pension schemes back British growth, mayo de 2025.
- Pensions and Lifetime Savings Association, Acuerdo de Mansion House, mayo de 2025.
- British Business Bank, UK Venture Capital Financial Returns 2025, diciembre de 2025.